Poco a poco vuelvo a empezar a entrenar con normalidad, aunque con agujetas en todo el cuerpo que aunque molesten son la señal de que después de tanto tiempo vuelvo a entrenar, y por eso no me quejo e incluso casi que me alegro de tenerlas.
Y coincidiendo con mi reincorporación, están de nuevo los entrenamientos en la Playa del Socorro de Los Realejos, que si el tiempo y el mar lo permiten, este sábado volveremos después de varios meses alejados de la playa.
A ver si esta vez hay suerte y puedo seguir entrenando sin que vuelvan las molestias.