Asafa Powell, una semana después de que Tyson Gay le ganara el asalto en el Mundial de Osaka, volvió a demostrar que sigue siendo el hombre más rápido del mundo, batiendo su propio record de 9,77 (hecho 3 veces), para dejarlo en 9,74 y dando la sensación de dejarse ir en los últimos metros.
Como siempre cada vez que se bate un record y en especial el de los 100 metros, surge la pregunta ¿donde estará el límite humano? ¿estámos ya cerca de la asíntota que lo marca?