Importante
Libertad en la ULL
Lunes24Junio2013
La auténtica izquierda y la supuesta caridad.

Creo que tenemos un problema en la “auténtica izquierda”, la que se hace llamar a sí misma revolucionaria, esa que dice que alimentar al pueblo hambriento es caridad y por tanto no es cosa suya.

Podemos estar de acuerdo, en que la caridad no es la solución al problema, y que como dice Eduardo Galeano: “La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respetuo mutuo”.

Está claro que tenemos que luchar contra este sistema capitalista, que tenemos que buscar formas, cuando no nos sea posible combatirlo directamente, de vivir al margen de él, de autogestionarnos, y de ser capaces de producir nuestra propia comida, y que como dijo Ricardo Flores Magón: “Todos los males que aquejan al ser humano provienen del sistema actual, que obliga a la mayoría de la humanidad a trabajar y a sacrificarse para que una minoría privilegiada satisfaga todas sus necesidades y todos sus caprichos, viviendo en la ociosidad y en el vicio. ...
Para acabar con todo eso es preciso que los trabajadores tengan en sus manos la tierra y la maquinaria de producción, y sean ellos los que regulen la producción de las riquezas atendiendo a las necesidades de ellos mismos.”

Los que afirman que dar de comer al hambriento, es caridad y por lo tanto parte del problema, deberían ser capaces de ver que todo depende de cómo se haga y que lo que tenemos que trabajar es la solidaridad y el apoyo mutuo entre las personas.

Comer hay que comer todos los días, y varias veces al día sería lo recomendable, pero la realidad es que, cada vez más, hay demasiadas familias que no son capaces de lograrlo. Seguramente, los que hacen tales afirmaciones no estén pasando hambre y por eso no ven como una prioridad en su actividad política el conseguir que todas las personas tengan que comer.

Tal vez parte del problema sea que no es lo mismo, a veces, la teoría que la práctica, y muchos de esos militantes revolucionarios procedentes de familias pequeño-burguesas, de funcionarios o asalariados sin problemas reales para llegar a fin de mes, no son capaces de ver la cruda realidad para quienes no tienen trabajo, ni ayudas ni nada que se le parezca, y que en nuestro país forman ya una parte importante de la población.

Tal vez hayan leído en algún libro, o hayan escuchado a otros revolucionarios decir que dar de comer al pueblo hambriento es caridad, y por eso se conforman con comentar su postura desde la comodidad de su casa o tomándose algo en un bar, mientras el pobre sigue sin tener que comer.

Tenemos que construir un proceso emancipador y un porvenir en el que no habrá un sólo hombre o mujer que diga: “Tengo hambre”. ¿Pero qué pasa mientras construimos ese porvenir? o peor aún, mientras nos ponemos de acuerdo en cómo va a ser, cómo se organizará, cómo se gestionará, cómo … Lo que pasa es que mientras tanto, hay personas que siguen sin tener que comer, mientras las “élites intelectuales” debaten, el pueblo pasa hambre.

Mientras se decide o se intenta construir ese porvenir, tendremos que buscar las formas, algunas más revolucionarias que otras, para que nadie pase hambre y todas las personas puedan vivir con dignidad.

 

1358506996986

 

Título:

Contenido:


Si no consigues descifrar la imágen
recarga la página y aparecerá otra distinta.

Del conjunto de datos: { 2, 5, 1, 7 }
Suma las posiciones 4 y 3 del conjunto,
y luego réstale la posición 2.


Al realizar cualquier contribución a esta web se supone que leyó y aceptó las condiciones de uso.

Esta web está diseñada según los estándares de la W3C, si su navegador no es capáz de visualizarla bien, le recomendamos un navegador que soporte los estándares como el Mozilla Firefox.

[FSF Associate Member] GNU Free Documentation License 1.2 GNU Affero Public License 3 or + eduardonacimiento.com Source code Estadísticas